lunes, 18 de octubre de 2010

Declaraciones de José Rigane

Sobre la integración en la CTA y la propuesta de ley de participación en las ganancias de las empresas

En recientes declaraciones, a medios diferentes, Rigane (Secretario Gral. del sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata, CTA) opinó sobre los caminos y posibilidades de integración de los compañeros que votaron el pasado 23 de septiembre, y su participación en el proyecto político triunfante. Otro tema, también significativo fue el del proyecto de ley que incorporaría la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas. 
Síntesis de sus opiniones:
Ante la circunstancia de no verificarse una diferencia electoral demasiado abultada y frente a las discusiones que este resultado dio lugar, ¿cómo se va a trabajar para integrar los afiliados que no los han votado?


Primero la actitud. La elección es un acto coyuntural y no define ninguna construcción. Nosotros perdimos en el Chaco por 290 votos y lo reconocemos. Lo que se definió es una conducción por un período determinado de tiempo; pero no determina ni la política ni los objetivos; porque esa es una discusión permanente en una organización que está integrada por la cantidad de afiliados que componen la CTA.


Respecto de la participación electoral, la verdad es que nosotros hubiéramos querido y teníamos la expectativa de que ésta fuera mayor. Esto no fue así, por lo que creo que vamos a tener que revisar, con tranquilidad, cuales son los sectores que han participado y cuales no y tratar de comprender estas decisiones a fin de desarrollar iniciativas que mejoren su nivel de protagonismo.


Si bien es cierto, volviendo a las cifras, 20.000 votos, no es un número que aplasta, pero determina claramente quien gana; por lo tanto, salvo que se busque no sé qué otro tipo de situaciones, para nosotros seguir tirando de esta cuerda es seguir intentando que la Central se fracture, lo cual nos parece una decisión que atenta contra una construcción que tiene un desarrollo a pesar de las dificultades y que tiene, también, un reconocimiento que estaríamos tirando por la borda después de más de 20 años de experiencia en esta iniciativa.


Con respecto a la integración de compañeros que votaron listas diferentes, hay que decir que las organizaciones que integran la CTA provienen de la heterogeneidad, la CTA en sí misma, tampoco es algo homogéneo y esta elección lo demuestra. Yo no tengo dudas de que hay una cantidad importante de organizaciones y de compañeros que no están objetando este resultado, lo que ocurre, concretamente, vamos a ser claros, es que quienes están cuestionando el resultado son compañeros de CETERA y fundamentalmente la organización denominada Celeste, que es la que encabezan Hugo Yasky y Baradel, que dirigen la CETERA a nivel nacional.


No hay objeciones, ni trascendidos de otras organizaciones, por lo menos que se conozcan públicamente y no es que no integren la Central, todo lo contrario, son parte de ella.


Yo creo que existe posibilidad cierta de integración y obviamente, va a significar, al interior de la Central, mayores debates y discusiones sobre las iniciativas y las políticas a desarrollar, aunque en principio, la elección en sí misma, ya determina la habilitación de un determinado equipo de trabajo; no quiere decir esto, que esté firmado un cheque en blanco para hacer lo que se quiera


Consultado sobre el proyecto presentado por el Diputado Nacional Héctor Recalde, sobre la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas Rigane opinó:


La propuesta de Héctor Recalde, no cuenta hoy con un marco legal y gremial adecuado. En primer lugar, como discusión, está bárbaro que dentro del marco de lo que establece la Constitución Nacional, en el Artículo 14 Bis, se discuta el tema de reparto de ganancias de las empresas; pero si la pongo en contexto, esta iniciativa no tiene mucho sentido.


En la década del ´90, para que la privatización pasara, se inventó que los trabajadores de la empresa privatizada se convirtieran en accionistas, Propiedad Participada se denominó.


Supuestamente los trabajadores iban a percibir un porcentaje del paquete accionario e iban a tener participación en la conducción de la empresa, en el directorio. Pero voy a dar un dato: desde 1997 la Empresa EDEA, que es el Grupo Camuzzi, tiene la obligación por Ley, de reconocernos a sus trabajadores como accionistas; los cuales, no importa si estamos afiliados al Sindicato o no, tenemos que reunirnos en Asamblea de Socios y elegir nuestra representación al Directorio.


Hasta el día de hoy la Empresa no nos reconoce como socios y no hemos podido hacer esa Asamblea, han pasado 13 años; tenemos la demanda judicial desde el 2004 que lamentablemente, por la lentitud de la justicia, no prospera.


En un Movimiento Obrero donde 16 millones de trabajadores componemos la Población Económicamente Activa y solamente el 40% está en relación de dependencia, es decir, con plenos derechos y Convenciones Colectivas de Trabajo, pero el 60% de los trabajadores está precarizado, en negro, contratado, subcontratado, fuera de derechos, sin reconocimiento, ¿qué posibilidad tiene la mayoría de los trabajadores de discutir en esta situación rentabilidades económicas en las empresas?


Y sigo. Para que los trabajadores pudiéramos beneficiarnos con iniciativas como las que plantea Recalde, hace falta entre otras, la garantía de la libertad y democracia sindical, y por lo menos una ley que asegure que ningún trabajador pueda ser despedido sin justa causa.


Hoy cualquier trabajador puede ser despedido en tanto y en cuanto se le pague la indemnización, y nada más

O sea, que cualquiera puede ver trunco su futuro simplemente porque alguna vez a algún patrón, y los hay, no le gustó su cara o cómo lo saludó, o porque no aceptó hacer determinadas tareas a las que lo obligaban, sin que correspondiera. Si eso no está resuelto, aunque hace años que está establecido por la Organización Internacional del Trabajo, ¿cómo vamos a discutir sobre ganancias, si nos pueden echar en cuanto lo intentemos?.


Y doy otro dato, y esto lo dice el Ministerio de Trabajo de la Nación, solo en el 13% de las empresas se ha podido elegir Delegados; en el resto de los establecimientos, los trabajadores no tenemos representantes. Ante esta débil situación, ¿cómo vamos a hacer para imponer reparto de ganancias a empresas que logran que no nos organicemos?


La iniciativa intenta confundir el debate desde lo ideológico y desconocer los objetivos más importantes que hoy por hoy son: tener trabajo, derechos y estabilidad en el mismo; ya que el trabajo no solo dignifica, además permite pensar en el futuro, proyectar sueños, pensar en su familia, en sus hijos.


Hoy, el trabajador que tiene garantizado el trabajo todo los días está pensando “¿cuándo me despiden?”.

Para redondear, si bien esta tendría que ser una buena idea, tiene poca perspectiva práctica si no se modifican algunas cuestiones fundamentales, en el marco en el que vivimos.

Para esto es que necesitamos una CTA organizada y representativa, un Movimiento Político Cultural y de Liberación, que dé vida a la Constituyente Social y sume esfuerzos para el diseño de un Estado al servicio de la clase trabajadora.

Fuente:  FeTERA (www.feteracta.org.ar)

70º Congreso Nacional del Partido Socialista Auténtico (23 y 24 de octubre)

Propuesta de Declaración al
70º Congreso Nacional del PSA en Proyecto Sur.
 
 A realizarse los días 23 y 24 de octubre de 2010
 
Declaración:
                        El PSA se encuentra en una etapa histórica signada por el agotamiento de un viejo modelo neo-colonial, el surgimiento de una propuesta programática alternativa y la construcción del Movimiento Proyecto Sur. Iniciamos este recorrido en 2007, tuvimos un mojón en 2009 participando exitosamente en las elecciones legislativas y aspiramos a que Pino Solanas y el Movimiento sean en 2011 la referencia política de una verdadera alternativa de cambio.
                        Entendemos que han madurado las condiciones para realizar las tareas que necesitamos como Nación y que el bipartidismo se manifiesta impotente para afrontar con decisión. Así la erradicación de la indigencia y la pobreza; la recuperación de los recursos naturales y de las rentas extraordinarias;  la revitalización de las industrias estratégicas para el desarrollo, un tren para todos, petróleo, astilleros, aviación, siderurgia;  la defensa del ambiente; un nuevo plan agrario nacional; la ocupación inteligente de nuestro territorio; la extensión de soberanía sobre áreas descuidadas como la riqueza en nuestra Cordillera de los Andes o del Mar Argentino; el relanzamiento de nuestra estructura educativa, científica y tecnológica; la impostergable reforma impositiva como la redefinición del sistema financiero en pos de los objetivos comunes de los Argentinos; la Unidad Latinoamericana; conforman un Proyecto que engloba a los más amplios sectores de nuestra sociedad.
                        La concurrencia: de los trabajadores, los pequeños y medianos empresarios de la industria, del agro, del comercio y los servicios, los profesionales y los intelectuales, los maestros y los enfermeros, los ingenieros y los albañiles, los sectores marginados por el actual modelo que visualizan una vida mejor, los jóvenes, los pueblos originarios con reivindicaciones postergadas desde tiempos inmemoriales, las fuerzas políticas, los movimientos sociales, barriales, sindicales, estudiantiles, de género, los que a lo largo y ancho del País luchan en defensa del ambiente, todos los estamentos del Estado –desde las fuerzas armadas hasta los municipios ubicados en las zonas más descuidadas de nuestra Patria-, la mujer y el hombre de a pie postergados desde hace décadas; conforma la unidad que hará posible la realización de la propuesta.
                        Se hace necesario canalizar todas las energías en pos de las grandes causas; dejando de lado las pequeñas cuestiones, los enfrentamientos estériles, los interminables desencuentros, las infelices vanidades. Esta no es la tarea de un hombre ni de un Partido. Es la tarea de todo un pueblo. El Movimiento se debe preparar para afrontar este gran desafío. La respuesta es conformar un Gobierno Popular de Unidad Nacional.
                       El Movimiento no debe esperar a que todos los sectores vengan hacia él. Por el contrario, debe ir al encuentro de todos y cada uno. Convocando para que su confluencia signifique elevar a la máxima expresión las potencialidades que anidan en nuestra sociedad y que generalmente han sido descuidadas.
                       Los próximos 10 años no pueden significar la reiteración repetitiva de lo viejo, que ya se transformaría en una verdadera frustración.
                      Con una América del Sur que consolida su compromiso democrático, que vive una revolución cultural, que busca una nueva armonía entre los seres humanos y entre los pueblos y de estos con la naturaleza, que empieza a ubicar la economía al servicio del bienestar general y no del enriquecimiento de unos pocos, que reivindica la justicia social para que la realización de cada uno de sus miembros sea la condición para la realización de todos; con estos pueblos hermanos que están protagonizando cambios majestuosos, los argentinos debemos aprovechar esta oportunidad brillante.
                    Los mejores sueños de los libertadores, de paz, de democracia, de justicia social, 200 años después, siguen siendo el combustible para el cambio. En esa dirección caminamos y creemos que el Movimiento que estamos impulsando, abierto a todas y todos, plural, democrático y progresista es la gran herramienta de cambio de este tiempo. Sumar los esfuerzos para conformar ese nuevo Gobierno Popular de Unidad Nacional capaz de llevar adelante las tareas de este tiempo, resulta entonces, nuestro compromiso ineludible.
 
                    Mario Mazzitelli.
Secretario General del PSA en P. Sur.